Levantar alas como águilas...

Daniel 10:19

15.12.2009 13:30

"Y me dijo: muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate: Y mientras Él me hablaba recobré las fuerzas y dije: hable mi Señor porque me has fortalecido". Daniel 10:19
 
Daniel fue un profeta, un hombre de Dios, un consejero sabio que interpretaba visiones. Sin embargo, como todo ser humano, en algunas ocasiones se sintió sin fuerzas, cansado, afectado por las pruebas. Pero, Daniel nunca cedió en su empeño por servir a Dios; jamás tomó un "año sabático", como se dice ahora, y se retiró a descansar para recuperarse. Él recuperó sus fuerzas y confianza gracias a la relación estrecha que tenía con Dios lo cual le permitía oír su voz.

El Señor nos conoce perfectamente; Él examina nuestro corazón y sabe cuales circunstancias nos están afectando. Por eso, no se vale darle espacio, en nuestra vida, a la tristeza o desesperación porque tenemos, gracias a la oración, el recurso más poderoso que cualquier ser humano pueda tener: el Señor. Cuando el Señor habla a nuestras vidas recuperamos nuestras fuerzas y la esperanza en forma milagrosa.

Es impresionante como nos llenamos de vigor y lo que el diablo ha querido robarnos queda sin efecto. Satanás tiene poder en su vida solo si usted se lo da porque el mal que temes ese te sobrevendrá. Por eso, al igual que el profeta Daniel, solo tenemos que prestar oídos a la Palabra de Dios para levantarnos y continuar seguros por la vida.

Tenemos que aprender a recibir la bendición y a cancelar, en el nombre de Jesús, el mal que quiere traer el devorador a nuestras vidas. Tenga confianza en el Señor; examine su Palabra y declárela con su boca porque en ella hay victoria. Solo con esa sabia actitud podremos resistir el día malo.

Que el Señor los bendiga.

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Lilliana María Incera Villalta

lincera03@hotmail.com

San José, Costa Rica

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