Levantar alas como águilas...

Santiago 2: 14,15,16,17

02.11.2009 07:35

"Hermanos míos, ¿de que le sirve a uno decir que tiene fe si sus hechos no lo demuestran? ¿Podrá acaso salvarlo esa fe? Supongamos que a un hermano o a una hermana le falta la ropa y la comida necesarias para el día; si uno de ustedes les dice: "que les vaya bien; abriguense y coman todo lo que quieran", pero no les da lo que su cuerpo necesita ¿de que les sirve?. Así pasa con la fe: por si sola, es decir, si no se demuestra con hechos, es una cosa muerta". Santiago 2: 14,15,16,17
 
La fe sin obras es muerta, dice la Palabra de Dios. Jamás podremos decir que tenemos una fe grande y firme si no llevamos a la práctica nuestras creencias. De igual manera, el Padre nos ha dicho, en su Palabra, que Él no olvidará ninguna de las obras que hayamos hecho en favor de nuestros hermanos. El ejemplo, en los versículos anteriores, es sabio; si una persona tiene necesidades de vestido y alimento debemos ayudarlo porque Dios nos ha dado provisión para que le tendamos la mano.

Sin embargo, muchas personas se acercan a los necesitados y les dicen que van a orar por ellos para que Dios tenga misericordia y se les olvida que Dios lo que quiere es que sean ellas quienes atiendan sus necesidades. Dios están confiando en nosotros para que el mundo sea un mejor lugar para vivir. Nadie, con fe, debe decir que no le brinda ayuda a quienes pasan por pruebas porque entonces le restaría provisión a su familia.

Si tiene fe, tiene que entender que Dios le proveera aun mucho más de lo que ha dado. La Palabra nos dice que no habrá justo desamparado y que su descendencia no mendigará pan. De igual manera, si usted sabe que una persona está enferma no le mande a decir que espera que se restablezca; por el contrario, si usted tiene fe, como la de un grano de mostaza, debe hacer lo que Jesús le enseñó: visite al enfermo, imponga sus manos sobre él y declare, sin dudar, sanidad sobre la vida de la persona. Lo que ocurra después no es cosa suya, es decisión de Dios. Jesús dijo:" en mi nombre, sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán", Marcos 16:18. Sin embargo, muchos consideran que eso es una locura; pero, en quienes mora el Espíritu del Señor están llamados a hacer grandes cosas.

Atrévase y camine sobre las aguas; de pasos de fe; supere la incredulidad; Dios lo (a) necesita pues usted es el instrumento que Él necesita para que los milagros, los prodigios y las señales sean una realidad todos los días. "Y Esteban lleno de gracia y de poder hacia grandes prodigios y señales entre el pueblo", Hechos 6:8.

Esteban fue un diácono es decir una persona al servicio de los apóstoles. El Espíritu de Dios hizo grandes cosas por medio de Esteban simplemente porque él creyó. Está usted en esa posición. ¿Puede el Espíritu de Dios utilizarlo (a) para bendecir a otros?; ¿vela usted solo por sus intereses?; ¿cuán grande es su fe?. Podemos decirle a Él: ¡heme aquí, envíame a mi!.

Que el Señor los bendiga.

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Lilliana María Incera Villalta

lincera03@hotmail.com

San José, Costa Rica

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